¿Intentó Satanás apropiarse del arcoíris?

Un ensayo apologético de reflexión sobre un símbolo, una cultura y el discernimiento cristiano

Nota del autor
Este no es un artículo doctrinal ni pretende establecer una nueva enseñanza. Tampoco intenta probar una teoría conspirativa. Es simplemente una reflexión. Puede que, al terminar de leerla, pienses que estoy equivocado. No tengo problema con eso. Pero hay una pregunta que llevo tiempo haciéndome y, honestamente, no puedo ignorarla. Así que te invito a pensar conmigo.

¿Por qué precisamente un arcoíris?

Hay preguntas que uno simplemente no puede dejar de hacerse. Ésta es una de ellas.

¿Por qué precisamente un arcoíris?

Si la intención era representar diversidad, identidad o inclusión… ¿por qué un arcoíris? ¿Por qué no una estrella? ¿Por qué no una paloma? ¿Por qué no una llama? ¿Por qué un símbolo que ya tenía un significado profundamente arraigado en la Biblia?

En 1978, Gilbert Baker diseñó la primera bandera del orgullo. Originalmente tenía ocho colores, cada uno con un significado específico. Uno de ellos era Spirit (espíritu).

No voy a sacar conclusiones de esa palabra. Simplemente no tenemos suficiente información para hacerlo. ¿A qué espíritu se refería? No lo sabemos.

El arcoíris y el trono de Dios

Aquí está lo que hace diferente al arcoíris de cualquier otro símbolo. Dios ya le había dado un significado. Después del diluvio, lo estableció como señal de Su pacto con la humanidad. Y la historia no termina ahí. Siglos después, Ezequiel contempla la gloria de Dios rodeada por un resplandor semejante al arcoíris. Juan vuelve a describir algo parecido alrededor del trono de Dios en Apocalipsis.

Eso significa que el arcoíris no sólo apunta al pacto. También apunta a la gloria de Dios. Por eso vuelvo a la misma pregunta. ¿Por qué precisamente un arcoíris?

Un patrón que la Biblia sí muestra

Aquí es donde escribo sobre mi reflexión. Hay algo que la Biblia enseña con mucha claridad. Satanás no suele inventar. Suele imitar. No crea la verdad. La distorsiona. No establece una adoración verdadera. Produce una falsa. No presenta un Cristo diferente. Presenta un falso cristo. No anuncia un evangelio nuevo. Promueve un falso evangelio.

Una y otra vez encontramos el mismo patrón. Tomar algo que Dios estableció y convertirlo en otra cosa. Por eso me hago otra pregunta. Si ese patrón aparece repetidamente en las Escrituras… ¿sería extraño pensar que también pudiera ocurrir con un símbolo… con el arcoíris? La Biblia nunca dice que Satanás haya tomado el arcoíris. Y no voy a decir que lo dice. Pero el patrón sí existe. Y eso, al menos para mí, hace que la pregunta sea válida.

Mi reflexión

Aquí termina lo que puedo afirmar con seguridad y comienza mi reflexión personal. Puede que esté equivocado. No puedo demostrar lo que voy a decir. Pero tampoco puedo ignorarlo.

Personalmente, me cuesta pensar que todo esto sea simplemente una coincidencia. Tal vez Gilbert Baker nunca pensó en el arcoíris del pacto. Tal vez jamás leyó Ezequiel. Tal vez nunca relacionó el arcoíris con el trono de Dios. Es completamente posible. Pero esa no es realmente la pregunta que me hago.

Mi pregunta es otra. ¿Y si quien diseñó la bandera no entendía completamente el significado del símbolo … pero alguien más sí? La Biblia enseña que existe una batalla espiritual real. También enseña que el enemigo engaña, imita y distorsiona. Entonces, cuando veo que un movimiento que contradice abiertamente el diseño de Dios adopta precisamente un símbolo que apunta al pacto y a la gloria de Dios, me resulta difícil pensar que todo sea una simple casualidad.

Puede que esté equivocado. Pero esa es, honestamente, la dirección hacia la que apunta mi entendimiento.

Entonces… ¿qué hacemos?

La respuesta no es abandonar el arcoíris. Al contrario. Si Dios fue quien le dio significado, no veo razón para entregar ese símbolo a la cultura.

Cuando veo un arcoíris, quiero seguir recordando exactamente lo que Dios quiso que recordáramos: Su pacto, Su fidelidad, Su misericordia, y Su gloria.

Una última pregunta

Quizá todo esto sea una serie de coincidencias. Quizá mi reflexión esté equivocada. O quizá estamos viendo otro ejemplo de un patrón que la Biblia lleva siglos mostrándonos. No pretendo tener una respuesta definitiva. Pero sigo haciéndome la misma pregunta. ¿Por qué precisamente un arcoíris? ¿Por qué no cualquier otro símbolo? Y mientras más lo pienso…más difícil me resulta ignorar esa pregunta:

¿Intentó Satanás apropiarse del arcoíris?

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